El pasado martes 14 de octubre, nuestro colegio se unió con alegría a la gran celebración del Año Jubilar junto a las comunidades educativas católicas de toda la región.
Fue un encuentro lleno de fe, esperanza y gratitud, donde compartimos la alegría de educar y formar desde el corazón. En su homilía, nuestro obispo nos recordó que “la educación es la vida misma” y animó a los docentes a seguir sembrando con amor y esperanza, aunque no siempre vean la cosecha.
Un momento significativo para renovar nuestro compromiso con la misión educativa y el espíritu cristiano que nos une como comunidad.