La semana pasada, como comunidad educativa, vivimos con recogimiento y sentido formativo la espiritualidad de la Semana Santa.

Iniciamos con la celebración de la misa de Ramos, recordando la entrada de Jesús a Jerusalén, instancia guiada por el capellán Sergio Fernández y en la que participaron los encargados de pastoral y los presidentes de cada curso en nuestra capilla.

Posteriormente, conmemoramos la Última Cena junto a cada curso, compartiendo el pan con nuestros estudiantes como signo del cuerpo de Cristo, fortaleciendo así los valores de fe, comunidad y encuentro.

Finalmente, este lunes celebramos la Resurrección de Jesús, entregando a cada curso huevitos de chocolate como un gesto de alegría y esperanza, gracias a la organización de las directivas de apoderados.

Como comunidad educativa, reafirmamos nuestro compromiso con la formación integral de nuestros estudiantes, promoviendo la vivencia de la fe cristiana y sus valores en el día a día.