El Departamento de Lenguaje lideró, el martes 28 de abril, una nueva conmemoración del Día del Libro en nuestro colegio. La iniciativa convocó a estudiantes, docentes y funcionarios en una jornada que integró aprendizaje, creatividad y expresión artística en diversos espacios del establecimiento.
Desde muy temprano cada curso fue llegando hasta la cancha para acceder, a través de los stand interactivos, a experiencias diseñadas para fomentar la lectura, el pensamiento crítico y la participación activa. La organización del Departamento de Lenguaje priorizó el uso flexible de los espacios, lo que permitió desarrollar múltiples actividades en paralelo y fortalecer el trabajo colaborativo.
La jornada incluyó además música en vivo, sesiones de cuentacuentos y obra de teatro, orientados a la comprensión lectora del terror y villanos. Además, se incorporaron propuestas innovadoras como espacios de calistenia, taca-taca, que vincularon movimiento corporal con narrativas literarias, y una cabina fotográfica que registró la participación de los distintos estamentos. Estas acciones promovieron habilidades comunicativas, expresión oral y vínculo con el entorno educativo.
Uno de los ejes centrales fue la caracterización de los participantes. Estudiantes y funcionarios asistieron con disfraces de temática de terror y villanos, lo que aportó identidad y cohesión a la actividad. Esta estrategia pedagógica facilitó la conexión con géneros literarios y estimuló la imaginación, reforzando el aprendizaje desde una experiencia significativa.
El cierre de la jornada se realizó con una pasarela y desfile de disfraces. Cada participante presentó su caracterización ante la comunidad, instancia que fortaleció la confianza, la expresión escénica y la valoración del trabajo creativo. Los resultados del concurso se darán a conocer durante la próxima semana, generando expectativa y continuidad en la participación estudiantil.
La celebración del Día del Libro reafirma el compromiso del colegio con el desarrollo integral de sus estudiantes. La articulación entre áreas, el uso de metodologías activas y la participación de toda la comunidad consolidan una cultura educativa centrada en el aprendizaje significativo.